Juro que no estoy borracha cuando escribo en el blog, sólo inspirada...

Crónica de mi día de asueto en La Vaguada

Ayer sintiéndome ociosa y despreocupada, me decidí a gastar unos buenos euros en la renovación (total y parcial) de mi armario de comunista.
Como el centro de Madrid ya lo tengo muy visto, y hacía relativamente poco que había ido a mi zona de compras favorita (nuevos ministerios, por cierto: Pimpkie ya!!) pues me fui a la Vaguada que me pilla un poco retirado pero que es el centro comercial más grande al que puede optar una joven amaxofóbica en un centro urbano.

La verdad es que para ser miércoles estaba petada La vaguada, ¡qué barbaridad!, toooodo lleno. Y yo frotándome las manos pensando que iba a arrasarrrrr a comprarme de tooooooodo.
Mi primer objetivo fue descambiar una camiseta de manga francesa que me había comrpado el día anterior en el Pimkie porque el color no me convencía nada. y eso hice, me lo pillé en color Blanco, que no es nada del otro mundo pero que por lo menos me tapa el cuerpo con dignidad, que en estos tiempos que corren, no es decir poco.

Luego en casa me dí cuenta de que se transparenta todo un poco.

Aquí os pongo la etiqueta para que veais el precio y que no me puse chula, puesto que me compré la talla m.

Luego, no me preguntéis el por qué con todas las tiendas que hay, acabé entrando en el Alcampo. Me pasee por los pasillos sin una idea muy clara de si me llevaría algo. Finalmente llegué a la sección de libros y ví el último de Charlaine Harris. Me costó 17 euros para lo finito que es pero como tenía super hábit de dinero decidí comprármelo.

Salí del Alcampo y justo enfrente hay una tienda encantadora llena de brillos y yo cual urraca entré. ´Nada más entrar se me acercó un jóven con una espcie de cestita, que me preguntó algo, pero como iba escuchando a la Nicki Minaj, no le oí, y me limité a sonreirle (yo creo que debió de pensar que era una desequilibrada, pero me da igual). Estuve ojeando un poco y la verdad es que en ese lugar me dí cuenta d eque mis impulsos consumistas enloquecidos que me han llevado a la ruina en varias ocasiones ya se han desvanecido. Se nota que estoy madurando, jajaj el caso es que me compré una crema de manos con olor a fresa.


Y hasta aquí las compras, porque de repente empecé a sentir UNA SED...espantosa y no me qúedó más remedio que ir a tomar un refrigerio. Cosa que hice en Rodilla, donde me tomé un zumo de naranja (me estoy quitando del café que da celulitis) al lado de una señora que no paraba de mirarme de forma sospechosa.
Luego me cogí el autobús, volví a casa, saqué a la Sori y me tragué la trilogía Millennium entera sin anestesia ni nada mientras divagaba en el facebook sobre mi desastrosa pero a la vez satisfactoria vida de soltera.

2 Comentarios.:

Miguel Angel Martin Gordillo dijo...

Joer, yo he hecho burradas parecidas a veces, pero, la trilogía de milenium entera?? Chica, espero que los libros fueran mejores que las películas.

Loco dijo...

I need to know something new!!!!!!